Estaba leyendo el blog de malglam, que es mamá, y lo cierto es que mientras lo leo no puedo evitar que en mi cara se me ponga sonrillisa con todas las cosas que cuenta. Y es que ya tengo tres amigas que son mamás y otra que está de camino, y vas viendo como nos hacemos mayores... y eso... es muy difícil de asumir.
Hace unos días fui al hospital a ver a mi amiga Enma, que acaba de tener una niña. Y lejos de sonreir... me entró un agobio tremendo. Me contó que su parto había sido muy doloroso, el niño vino con el cordón alrededor del cuello y tuvieron que ponerle unos forceps (o como se llame) y perdió muchísima sangre. Además, tampoco le dio tiempo a que le pusieran la epidural y lo pasó muy mal. Pero lejos de eso... lo que realmente me dio agobio fue ver a esa criaturita... Me imaginaba yo con esa cosa tan pequeñita y me daba mucho miedo. Era un miedo irracional. No entendí muy bien por qué, y es que no me gustaba. Era un bebé... y a pesar de haber estado cuidando niños en Alemania... y que me encantara... eso era algo que me sobrepasaba. No me gustaba y punto. No se movía, no se reía, no hacía nada... no jugaba. Y además... era tan pequeña que daba miedo cogerla por si se rompía. Evidentemente, me controlé dentro del hospital. Pero al salir tenía un estres que no podía soportar. ¿Qué pasa si llora? ¿Como sabes si es hambre? ¿Y si está enfermo? Son muchas cosas y no sólo era eso, pero tampoco sabía lo que era. ¿Y si yo soy de esas madres a las que le da una depresión post-parto? ¿Y si mis hormonas fallan y no quiero a mi hijo? Mi amiga Olga me decía: tranquilízate, que no te lo tienes que llevar tú... En fin, una paranoia.
Hoy, pensándolo ya mas relajada, me he acordado de cuando nació mi hermano. Recuerdo (tenía yo casi cuatro añitos) que mis padres me preguntaron: ¿Quieres tener un hermanito?. Y yo, que ya me sabía la historia, contestaba: sí (que era lo que querían oir). Pero lo cierto es que no quería. Y de esto me acuerdo perfectamente. Yo quería una hermana o un hermano mayor.. ¿pero un bebé? ¡¿a que iba a jugar yo con un bebé?! Y tambien me acuerdo que fui a verlo al hospital. Allí estaba tan feo y arrugadito, centro de todos los mimos. Y tambien recuerdo la envidia que sentí cuando mi padre y mi hermano se pusieron a hacerse fotos y no me pude controlar y me eché a llorar de pura envidia... Bueno, yo era la princesita de la casa y me quitaron el puesto ¡¿que esperabais?! A lo mejor era complejo de edipo, pero tenía cuatro años... así que se me perdona ;)
De modo, que supongo que de ahí viene mi fobia irracional, y tonta, sin lugar a dudas. Pero necesitaba compartirlo. Por si estais pensando algo raro, no voy a tener hijos aún en unos años. Sigo con mi obra, a la que ya mismo le pondremos el tejado y sigo con mis aguas subterráneas y con la lógica difusa, y continuo muy liada como siempre. Pero eso sí, estoy echando unos brazacos... que como alguno se ponga tonto, le endiño bien ;)
Hace unos días fui al hospital a ver a mi amiga Enma, que acaba de tener una niña. Y lejos de sonreir... me entró un agobio tremendo. Me contó que su parto había sido muy doloroso, el niño vino con el cordón alrededor del cuello y tuvieron que ponerle unos forceps (o como se llame) y perdió muchísima sangre. Además, tampoco le dio tiempo a que le pusieran la epidural y lo pasó muy mal. Pero lejos de eso... lo que realmente me dio agobio fue ver a esa criaturita... Me imaginaba yo con esa cosa tan pequeñita y me daba mucho miedo. Era un miedo irracional. No entendí muy bien por qué, y es que no me gustaba. Era un bebé... y a pesar de haber estado cuidando niños en Alemania... y que me encantara... eso era algo que me sobrepasaba. No me gustaba y punto. No se movía, no se reía, no hacía nada... no jugaba. Y además... era tan pequeña que daba miedo cogerla por si se rompía. Evidentemente, me controlé dentro del hospital. Pero al salir tenía un estres que no podía soportar. ¿Qué pasa si llora? ¿Como sabes si es hambre? ¿Y si está enfermo? Son muchas cosas y no sólo era eso, pero tampoco sabía lo que era. ¿Y si yo soy de esas madres a las que le da una depresión post-parto? ¿Y si mis hormonas fallan y no quiero a mi hijo? Mi amiga Olga me decía: tranquilízate, que no te lo tienes que llevar tú... En fin, una paranoia.
Hoy, pensándolo ya mas relajada, me he acordado de cuando nació mi hermano. Recuerdo (tenía yo casi cuatro añitos) que mis padres me preguntaron: ¿Quieres tener un hermanito?. Y yo, que ya me sabía la historia, contestaba: sí (que era lo que querían oir). Pero lo cierto es que no quería. Y de esto me acuerdo perfectamente. Yo quería una hermana o un hermano mayor.. ¿pero un bebé? ¡¿a que iba a jugar yo con un bebé?! Y tambien me acuerdo que fui a verlo al hospital. Allí estaba tan feo y arrugadito, centro de todos los mimos. Y tambien recuerdo la envidia que sentí cuando mi padre y mi hermano se pusieron a hacerse fotos y no me pude controlar y me eché a llorar de pura envidia... Bueno, yo era la princesita de la casa y me quitaron el puesto ¡¿que esperabais?! A lo mejor era complejo de edipo, pero tenía cuatro años... así que se me perdona ;)
De modo, que supongo que de ahí viene mi fobia irracional, y tonta, sin lugar a dudas. Pero necesitaba compartirlo. Por si estais pensando algo raro, no voy a tener hijos aún en unos años. Sigo con mi obra, a la que ya mismo le pondremos el tejado y sigo con mis aguas subterráneas y con la lógica difusa, y continuo muy liada como siempre. Pero eso sí, estoy echando unos brazacos... que como alguno se ponga tonto, le endiño bien ;)
- Humor:
tired