Y es que... no me gusta mi nariz. ¿que tal un poco de lija y que me quiten el caballete? Si me acerco a un centro estético, pues ya aprovecho y con lo duro que es esto del régimen, que me saquen unos cuantos litros de grasa de de las piernas el culo, la barriga, los brazos... ¡y por donde vayan encontrando! ¿y que tal también unas lentillas verdes? No tengo apenas miopía, pero seguro que un cambio de color quedará genial con el nuevo corte de pelo. Ah! no, que tengo el pelo corto ya... bueno, pues quedará estupendo con las extensiones rubias que me van a poner. Y ya que estamos, pues seguro que un poco más de mentón haría que mi cara fuera más simétrica y estuviera mejor proporcionada, luego me hago una limpieza de cutis para evitar los pequeños hematomas de la operación y que me pinchen de esa cosa que te ponen para las arruguitas en los ojos... que ya he cumplido muchos y ya están asomando. Ah!, lo más importante, un blanqueamiento dental, para que mis dientes brillen en todas las fotos como si fuera superman. Unos cuantos rayos láser que difuminen todas las marquitas que me dejó la dura adolescencia y sus espinillas, sería el complemento ideal para mi cara. Y la verdad, es que ya puestos, a mi edad, el pecho empieza a notar los efectos de la gravedad, porque no es que yo necesite más, pero un cambio de orientación, de sur a norte siempre viene bien. Todo esto junto con el toque final de maquillaje y manicura quedaría perfecto, como si volviera a tener 22 añitos... Eso sí, maquillaje el justo, que luego se nota mucho y no parece natural... Es que de otra manera, seguro que no puedo ser feliz y tengo miedo a que mi pareja busque todas esas cosas en otra más guapa, con pechos más firmes, culo más prieto y dientes más blancos...
¿De verdad hay gente que piensa así?
Todos hemos tenido alguna vez un complejo con nuestro cuerpo, pero ¿alguien en su sano juicio estaría dispuesto a ser el lienzo de unos cuantos médicos y fiarse de su opinión artística sobre la belleza?, es más, alguien que primero debe estar dispuesto a aceptar un montón de comentarios hirientes sobre la desgracia física que ha heredado y después someterse a diversas operaciones quirúrgicas recomendadas por nuestro artista, para un arreglo del que no hay vuelta atrás.
Y digo yo... cuando la gente va este tipo de sitios, y sobre todo, al programita que ahora se encarga de vanagloriar todas estas técnicas modernas y super-rápidas para conseguir ser una persona realmente atractiva y feliz... ¿no se da cuenta de que todos esos médicos, presentadores y resto del equipo, son tan humanos y con tantos defectos como el picio concursante?
Este post me pilla un poco en caliente, pero es que me hierve la sangre cada vez que pongo la tele y aparece la Teresa Viejo, explicando la labor humanitaria que están haciendo, pues el concursante jamás podría ser feliz sin esa intervención para cambiarle la nariz, y sin esa nueva vida que se le brinda ahora. A mí el programa, me parece más una película de terror...
¿De verdad hay gente que piensa así?
Todos hemos tenido alguna vez un complejo con nuestro cuerpo, pero ¿alguien en su sano juicio estaría dispuesto a ser el lienzo de unos cuantos médicos y fiarse de su opinión artística sobre la belleza?, es más, alguien que primero debe estar dispuesto a aceptar un montón de comentarios hirientes sobre la desgracia física que ha heredado y después someterse a diversas operaciones quirúrgicas recomendadas por nuestro artista, para un arreglo del que no hay vuelta atrás.
Y digo yo... cuando la gente va este tipo de sitios, y sobre todo, al programita que ahora se encarga de vanagloriar todas estas técnicas modernas y super-rápidas para conseguir ser una persona realmente atractiva y feliz... ¿no se da cuenta de que todos esos médicos, presentadores y resto del equipo, son tan humanos y con tantos defectos como el picio concursante?
Este post me pilla un poco en caliente, pero es que me hierve la sangre cada vez que pongo la tele y aparece la Teresa Viejo, explicando la labor humanitaria que están haciendo, pues el concursante jamás podría ser feliz sin esa intervención para cambiarle la nariz, y sin esa nueva vida que se le brinda ahora. A mí el programa, me parece más una película de terror...